La reducción de tiempos de espera y cola de camiones de extracción en una operación minera permitió disminuir en 2,8 puntos porcentuales las pérdidas operacionales. A partir de estas mejoras, un análisis posterior estimó un potencial de ahorro energético de 651 MWh al año.

La minería del cobre enfrenta un aumento sostenido de sus requerimientos energéticos. Según Cochilco, el consumo eléctrico del sector pasaría de 27,6 TWh en 2025 a 33,2 TWh en 2034, un incremento de 20,2%, mientras que la producción de cobre crecería 8,3% durante el mismo período. Entre los factores que explican esta diferencia están la disminución de las leyes de mineral, la mayor dureza del recurso, el crecimiento de los procesos de concentración y el mayor uso de agua de mar.
A esto se suma un cambio relevante en la matriz eléctrica de la industria. Cochilco proyecta que hacia 2030 el 98,6% de la electricidad utilizada por la minería del cobre provendrá de fuentes renovables. Con una matriz cada vez más limpia y una demanda que seguirá creciendo, uno de los desafíos está en avanzar también en medidas que permitan utilizar esa energía de manera más eficiente dentro de las operaciones.
La aplicación de herramientas basadas en datos para abordar estas brechas ya está siendo evaluada a nivel operacional. Es el caso de Indimin Coach, que entre 2023 y 2025, fue utilizada en una operación minera para apoyar a supervisores y operadores en la toma de decisiones durante sus turnos, a partir del análisis de información de la propia faena.
Desde Indimin señalan que durante ese período se registró una reducción de 2,8 puntos porcentuales en el ratio de pérdidas operacionales sobre el tiempo operativo total, asociadas a tiempos de espera y cola de camiones de extracción. Los resultados también mostraron diferencias según el nivel de usabilidad y adopción de la herramienta: los grupos con mayor uso alcanzaron una mejora promedio de 3,95 puntos porcentuales, frente a 1,75 puntos porcentuales en los grupos con menor usabilidad.
A partir de la reducción observada en estos tiempos, un análisis posterior evaluó su impacto energético considerando la espera de camiones en equipos de carguío y las descargas en botaderos y chancado. La estimación determinó un ahorro potencial de hasta 0,39 litros de combustible por ciclo. Considerando como referencia más de 130 mil ciclos anuales por CAEX, el potencial de ahorro energético alcanzó 651 MWh al año, equivalentes a poco más de 50 mil litros de combustible al año.
“Durante años, buena parte del trabajo en eficiencia energética ha estado concentrado en medir, identificar brechas y reportar. Hoy el desafío es implementar iniciativas que permitan cerrar esas brechas en la operación. Para eso, la información tiene que llegar a las personas que toman decisiones todos los días en faena y traducirse en acciones concretas. La tecnología puede ayudar a conectar ambos mundos y hacer que la eficiencia energética también forme parte de las decisiones cotidianas de supervisores y operadores”, señaló Álvaro Díaz, gerente general de Indimin.
Para estimar el potencial de ahorro energético se utilizó un período de referencia de cuatro meses, con el objetivo de reducir el efecto de cambios en las condiciones operacionales. El análisis recomienda verificar que las mejoras observadas sean atribuibles a la iniciativa y no a otros cambios operacionales que pudieran haber reducido los tiempos de espera y cola.



Comentarios (1)
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Interesante como a la par de la eficiencia en el consumo de energía, la operación va orientándose hacia el uso de energías renovables. Una gestión dirigida a ganar en todos los frentes en términos de sostenibilidad.