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Venezuela

A través de su filial, Petróleos de Venezuela (PDVSA) controla cinco de las 50 refinerías estadounidenses más importantes. Una de ellas, sin embargo, prepara su cierre.

28 de Febrero de 2012.- Pese a la animadversión del gobierno de Hugo Chávez contra Estados Unidos, el petróleo une a ambos en varios miles de millones de dólares. O visto de otra manera: el Presidente de Venezuela goza de una poderosa influencia en el país norteamericano, pues dirige la sexta mayor compañía refinadora en territorio estadounidense. Su capacidad de producción allí supera a compañías como Chevron y Shell. Además, opera seis mil estaciones de servicio concesionadas o propias en estados como Nueva York, Pensilvania, Texas y el Distrito de Columbia.

La filial de Petróleos de Venezuela (PDVSA) en EE.UU. se llama PDV America, a través de la cual controla Citgo. Ya sea a través de Citgo, PDV America o directamente como PDVSA, el holding estatal es dueño total o parcial de cinco enormes refinerías en ese país.

La instalación más importante es la de St. Croix, situada en las Islas Vírgenes estadounidenses, en el Caribe. La refinería de St. Croix tiene una capacidad para producir casi 500 mil barriles diarios de petróleo refinado, lo que la convierte en la tercera más grande de EE.UU.. La propiedad de ese establecimiento está dividida en dos partes iguales entre PDVSA y Hess Corporation, que conforman la empresa Hovensa. Sin embargo, el declive en los precios de la gasolina y los mayores costos relativos de refinación de esa planta provocaron la decisión del grupo de cerrar sus operaciones.

Al anunciar la clausura, Hovensa comentó que las pérdidas totalizaron US$ 1.300 millones en los últimos tres años. La desaparición de esta refinería tiene un efecto micro y otro macro: por el lado micro, deja sin empleo a más de dos mil personas, el 10% de la fuerza laboral de la zona; por el lado macro, la salida de este complejo reducirá la oferta de gasolina, lo cual ya está provocando que sus precios se eleven.

Sin St. Croix, PDVSA perderá la sexta posición entre los mayores refinadores en Estados Unidos. Pero el tablero tampoco se moverá tanto: ahora estarán en el noveno puesto.

El control chavista

Fundada en 1910, Citgo es una de las empresas más reconocidas de EE.UU. gracias a su línea de combustibles, lubricantes, petroquímicos y otros productos industriales. En 1986, PDVSA adquirió la mitad de su propiedad, y en 1990 completó el resto. Nueve años después, con la llegada de Hugo Chávez a la Presidencia de Venezuela, la firma quedó bajo su control político. De hecho, desde 2005 que Asdrúbal Chávez, primo del Mandatario, es director de Citgo.

Los constantes ataques de Chávez en contra del gobierno de George W. Bush provocaron numerosas reacciones del público estadounidense, entre ellas un llamado a boicotear a Citgo. La campaña tuvo un inesperado aliado: en septiembre de 2006 y tras 20 años de contrato, la popular cadena de tiendas de conveniencia 7-Eleven anunció el fin de su alianza con Citgo, y puso a Chávez como la causa.

No ha sido el único problema. Hasta 2009, PDV America y ConocoPhillips tenían el 50% cada una de la refinería Merey Sweeny (Luisiana), pero ConocoPhillips acusó a su socio de no respetar el contrato de suministro de crudo, y en represalia asumió toda la propiedad de la empresa.

Hoy la disputa la arbitra la Cámara Internacional de Comercio. Las otras tres refinerías de PDVSA en Estados Unidos las administra Citgo más directamente. La más importante es la planta de Lake Charles, también en Luisiana, la quinta de mayor capacidad en el país.

El propio Chávez ha sostenido que esos activos en suelo estadounidense impiden que Venezuela deje de exportar crudo a ese país, que en 2010 compró el 43% del petróleo venezolano. "Venezuela no puede tomar una decisión contra sí misma", dijo Chávez en agosto de 2009. El peso de EE.UU. en la canasta exportadora de petróleo venezolana ha disminuido, pero sigue siendo dominante.

Ayuda "bolivariana"

En 2005, Chávez públicamente anunció un programa de ayuda social a sectores de escasos recursos en más de 20 ciudades, incluida la capital, Washington DC.

En diciembre de 2011 el programa se ejecutó por séptimo invierno consecutivo, y consiste en la distribución gratuita o a bajo costo de energía para calefacción de hogar. Para ello se ha asociado con la organización sin fines de lucro Citizens Energy, que dirige Joseph P. Kennedy II, miembro del clan Kennedy.

El costo acumulado del plan supera los US$ 400 millones y ha beneficiado a un promedio de 500 mil personas por año. Para algunos sectores en Estados Unidos, es la forma en que Chávez busca lavar su imagen. Para el gobierno venezolano, es nada más que la expresión del sueño bolivariano. Pero Chávez ha dicho que Citgo ha sido un mal negocio, y le puso un precio de venta: US$ 10 mil millones. Así, incluso en el ideal bolivariano existe la lógica de libre mercado (El Mercurio).

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