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Internacional

9 de Febrero de 2012.- Los grandes accionistas de Xstrata PLC se pronunciaron en contra del plan de la compañía para fusionarse con Glencore International AG, resaltando lo que podría ser una difícil tarea de vender las bondades del acuerdo a los accionistas y reguladores.

Las compañías anunciaron en martes que se combinarían a través de un canje de acciones de Xstrata por las de Glencore que les daría un 55% de la nueva compañía, que se llamaría Glencore Xstrata International PLC. En una señal de que la aprobación del acuerdo por parte de los inversionistas no es un hecho, las acciones de Xstrata cayeron 4,9% a 1.200 peniques (US$18,99) en Londres; Glencore cayó 3,8% a 443,25 peniques.

Subrayando los peligros para los principales arquitectos del acuerdo: el presidente ejecutivo de Xstrata Mick Davis y su contraparte de Glencore, Ivan Glasenberg, dos de los principales accionistas de Xstrata, Standard Life Investments Ltd. y Schroder Investment Management Ltd., se pronunciaron en contra del acuerdo, asegurando que Glencore necesita pagar más.

Juntos, poseen más del 3% de Xstrata. Debido a la forma que el acuerdo está estructurado, se necesitarían votos de "no" de menos del 17% de los accionistas de Xstrata para hundirlo.

La posición de los otros grandes accionistas de Xstrata será crucial para el éxito del acuerdo, principalmente la de BlackRock Investment Management, que posee una participación de 5,8%. Un grupo de los mayores inversionistas en Xstrata dijo el martes que no habían decidido aún. Un portavoz de BlackRock se abstuvo de hacer comentarios.

Davis y Glasenberg planean dedicar las próximas semanas a convencer a los accionistas de los méritos del acuerdo, el cual le daría al formidable brazo de commodities y marketing de Glencore acceso a la amplia producción de Xstrata, incluyendo carbón, cobre y zinc.

El ejercito de corredores de Glencore en todo el mundo le da a la compañía acceso a una gran cantidad de inteligencia del mercado que la nueva compañía podría aprovechar para cerrar brechas de suministro con mayor efectividad.

Davis y Glasenberg expresaron su confianza en que el acuerdo, que creará una compañía con un valor de mercado de US$90.000 millones obtendrá la aprobación de los accionistas.

"A medida que los accionistas comiencen a revisar el acuerdo, no tengo duda en que estarán dispuestos a apoyarlo", dijo Davis en una entrevista conjunta con Glasenberg. "Hay una enorme cantidad de valor que se puede crear y este es el paso claro y lógico para estas compañías.

Glencore y Xstrata caracterizaron el acuerdo como una fusión de iguales, pese a que los inversionistas de Xstrata recibirán 2,8 acciones de Glencore por cada acción que posean, reflejando una prima de 8% sobre el precio de la acción de Xstrata antes que se supiera del acuerdo la semana pasada y de cerca de 11% si se cuenta una pequeña alza en las acciones de Glencore desde entonces. Esos niveles están por debajo de la prima tradicional de 20% de una adquisición.

En un posible esfuerzo para reducir las críticas al acuerdo, Davis, quien se convertiría en el presidente ejecutivo de la nueva firma, dijo que renunciaría a un pago al que tenía derecho en caso de un cambio de control de Xstrata el cual, según en documentos presentados por la compañía, podría haber alcanzado los US$14,2 millones. Él aún recibiría US$9,4 millones en pagos por incentivos a largo plazo correspondientes a 2010 y 2011 cuando se cierre el acuerdo. De otra manera recibiría tal pago, pero no en efectivo, en 2013 y 2014.

La nueva empresa, la cual cotizaría en la Bolsa de Londres y la Bolsa de Hong Kong y tendría su sede en Suiza, generaría más de US$200.000 millones en ventas anuales en sus operaciones en cinco continentes. También sería la cuarta minera del mundo (WSJ Américas).

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