Skip to end of metadata
Go to start of metadata

Chile

Un 50% de la demanda del SIC estará expuesta a mayores precios producto de estas restricciones.

21 de Septiembre de 2012.- ?“La realidad es que hoy (...) incluso con los proyectos que están en licitación, nuestra visión es que al año 2017, (la transmisión) va a empeorar, no a mejorar”, fue el crudo diagnóstico que hizo Andrés Kuhlmann, gerente general de Transelec, la principal firma de transmisión del país hace unos días.

Es así, como la compañía identificó los principales riesgos que tiene el sistema, tanto de congestión como de confiabilidad, principalmente en el SIC, al 2017. 

Los puntos críticos ?

El primero está entre Cardones y Maitencillo, principalmente porque la capacidad de transmisión en esa zona hoy es de 400 MW y sólo las carboneras de Guacolda generan más de 600 MW, por lo que no se puede despachar hacia el norte chico, que tiene una demanda creciente. Por ello, en esa zona se está generando a diésel, con costos más altos, cuenta Juan Carlos Araneda, gerente de Planificación de Transelec. “Esto podría verse aliviado cuando entre el 2018 la nueva línea de 220kV, que está en licitación”, añade el ejecutivo. 

Otro punto es entre Polpaico y Pan de Azúcar, donde deberían entrar unos seis parques eólicos, con su intermitencia habitual, lo que pondrá presión al sistema. Todos ellos con una capacidad de entre 70 MW y 100 MW, con líneas con una capacidad de 200 MVA por circuito, superando su capacidad. Estos parques, además entrarían en conflicto con las carboneras del sector, lo que obligaría en algunas horas a operar sólo con vientos, dejando a Guacolda en su mínimo técnico, para darle paso a la energía eólica que tiene prioridad para conectarse.

En este caso, la nueva línea de 500 kV (que está en licitación) ayudaría, pero no sería suficiente, dice Araneda. “Necesitará apoyos. Transformadores en Pan de Azúcar y cerca de Los Vilos de 220kV, que deberán ser estudiados en las revisiones anuales del CDEC”, comenta.

Entre Pan de Azúcar y Maitencillo, en tanto, la transmisora prevé que se pasará a congestión ante el crecimiento de la demanda, con cuatro proyectos mineros que entrarán hacia esa fecha, particularmente con Caserones entrando hacia fines de este año.

El otro punto rojo es entre Charrúa y Ancoa, donde seguirá aumentando la oferta, pero están limitadas las líneas a sólo dos circuitos. Acá también está en marcha la licitación de una línea de 500 kV que aliviaría la situación, aunque la entrada de nuevas centrales, entra ellas Angostura de Colbún, pondría más presión.

Uno que dará problemas más adelante, que hoy no tiene dificultades, es entre Puerto Montt y Temuco, donde deberán entrar más fuentes renovables, incluido un parque eólico. “Esta zona es un pendiente y debería aparecer en los próximos estudios”, añade el ejecutivo.

En síntesis, cerca de un 50% de la demanda estará expuesta a mayores precios producto de estos cuellos de botella en el sistema de transmisión, dice Araneda. En tanto, Kuhlmann añadió hace unos días que “si hubieramos tenido esta ley de carretera eléctrica, habríamos tenido el problema resuelto”. Agregó que “por tanto, hay un sentido de urgencia”. La carretera, podría resolver estos problemas a partir de 2018, si es que es aprobada prontamente y logra apurar otras obras que ayuden a descongestionar y dar confiabilidad al sistema, aseguran en la transmisora.

DF
Portal Minero