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Chile

La CAP ingresó a calificación ambiental la construcción de una nueva terminal portuaria destinada a embarcar alrededor de 13,5 millones de toneladas de mineral, una inversión estimada en 250 millones de dólares. Aunque los contextos son diferentes, el sitio elegido es el mismo pueblo que hace dos años fue el epicentro de un conflicto que escaló a nivel nacional e, incluso, al extranjero

13 de Agosto de 2012.- Es indudable que la vida en Chungungo se transformará una vez que comience a operar el nuevo puerto.

Chungungo es un pueblo tranquilo y si bien está sólo a unos 55 kilómetros al norte de La Serena, hoy su gente vive alejada de la modernidad, ejemplo de ello es que sus más de 1.300 casas no poseen sistema de alcantarillado o conexión a tv cable y desde hace sólo algunas semanas cuentan con agua potable domiciliaria.

Para algunos podría ser un lugar tranquilo para vivir ubicado en la zona costera de La Higuera, pero para otros es un pueblo que no da muchas oportunidades para su gente. Años atrás, la esperanza de dar un paso agigantado al desarrollo estaba puesta en la construcción de centrales termoeléctricas, gigantes estructuras que consumen carbón y petróleo para generar electricidad, pero a raíz de la fuerte oposición de vecinos de otros poblados y de ambientalistas, dichas inversiones se esfumaron y el viento se las llevó al igual que cenizas.
La principal razón que se esgrimió entre 2007 y 2010, años en los cuales grandes empresas tenían sus apuestas en Chungungo, era que los lugares donde se iban a emplazar estos recintos industriales estaban muy próximos a la Reserva Nacional Pingüino de Humboldt, uno de los paraísos naturales que tiene nuestro país.
Hoy las cosas están más tranquilas en este pequeño pueblo de la comuna de La Higuera, pero al igual como los terremotos se anuncian con leves ruidos que van creciendo a cada segundo, existe un nuevo proyecto privado que amenaza con convertirse en un nuevo conflicto. Se trata de la anunciada construcción de un puerto minero por parte de la Compañía Minera del Pacífico (CMP), filial de CAP Minería.

Un megaproyecto
El 03 de agosto pasado, fue ingresado al SEIA el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto Puerto Cruz Grande, iniciativa que consiste en una instalación portuaria, capaz de atender naves graneleras de hasta 300.000 toneladas, cuyo propósito inicial es brindar los servicios de almacenamiento y embarque de los minerales de hierro que producirá el “Proyecto Tofo”, según lo informó la empresa.
Erick Weber, gerente general de la CMP, confirmó que esta empresa planea alcanzar en el mediano plazo una producción de 40 millones de toneladas de mineral de hierro, es decir, triplicar la producción actual, un dinamismo que le obligará a construir un nuevo puerto, el cual se emplazaría en las cercanías de Chungungo si logra pasar todos los requerimientos, especialmente, aquel que le entrega la comunidad, contrato que si bien no está escrito en ninguna parte, su incumplimiento es la génesis segura de un conflicto social de gran magnitud.
Esta nueva terminal, cuando entre en operaciones, permitirá el embarque de al menos 13,5 millones de toneladas de minerales a granel al año. El monto de inversión para su ejecución alcanza un total aproximado de US$250 millones.
La empresa señaló que en su fase de construcción, el recinto requerirá una dotación promedio de 380 trabajadores, cifra que durante la época peak podría alcanzar hasta las 600. La operación del proyecto, en tanto, necesitará de una dotación de aproximadamente 135 empleados propios.
Respecto a los plazos, CAP espera iniciar obras en enero de 2015, fecha tentativa en cuanto primero requiere de la obtención de los respectivos permisos, tales como la aprobación ambiental y la concesión marítima.
Según el Estudio de Impacto Ambiental, el diseño de esta terminal contempla medidas de control ambiental, de compensación y de mitigación. Entre otros aspectos, propone crear un área de protección privada, con una superficie cercana a las 365 hectáreas, destinada a preservar la flora en categoría de conservación del sector costero. También plantea la realización de programas de fomento al turismo y acciones de seguimiento de la calidad del aire, además de investigaciones en arqueología, flora y fauna.

La nueva esperanza
La relación de la minería, la actividad portuaria y Chungungo ha sido histórica. De hecho, hasta la década de los 70 por allí se exportaban los minerales de hierro provenientes de la vieja mina El Tofo. Existía un tren y una terminal portuaria conocida como La Dársena, de la cual hoy sólo queda un monumental vestigio.
Por ello, la noticia de que se construiría un puerto en la zona ha alegrado a muchos vecinos de este pueblo. Daysi Sasmaya, presidenta del centro de madres de Chungungo, reconoce a la CMP como un vecino de toda la vida. “Ellos se fueron, pero nosotros siempre les hemos pedido favores y ellos siempre han cumplido igual”, señaló, razón por la que confía en que esta nueva iniciativa significará el tan anhelado desarrollo para esta comunidad.
Elena Ahumada, presidenta de la junta de vecinos Nº2, reconoció que pese a que aún se conoce muy poco del proyecto, muchos vecinos están de acuerdo con esta nueva inversión. “Es bueno que vengan las empresas a instalarse, porque es una forma de obtener más trabajo, nuestros hijos están estudiando y no queremos que se vengan a trabajar al mar”, expresó.

Ojos atentos
La alcaldesa de La Higuera, Sylvia Clavería, quien en su momento se opuso a la construcción de las termoeléctricas en su comuna, sostuvo que aún no cuenta con todos los antecedentes para tener una posición a favor o en contra de la iniciativa portuaria. Es por este mismo motivo que indicó que “es muy importante que se haga una verdadera participación ciudadana, para que la gente evalúe y se pronuncie”, una recomendación que, a su juicio, es vital acoger para no repetir episodios como el acontecido con Barrancones, proyecto de la multinacional Suez Energy que a pesar de haber obtenido los permisos para operar a sólo 5 kilómetros de Chungungo, fue desistido a solicitud del presidente Sebastián Piñera.
La idea, sostiene la edil, es que la empresa presente todos los antecedentes técnicos respecto a la obra y no sólo resúmenes ejecutivos, como también informe los impactos que este proyecto provocará sobre la calidad de vida de las personas.
Los opositores a la instalación de las termoeléctricas, como una forma de unir fuerzas, crearon el llamado Movimiento de Defensa del Medio Ambiente de La Higuera (MODEMA), a través del cual lograron que muchas personas en Chile y el extranjero simpatizaran con sus posturas. Andrés Álvarez, presidente de esta organización, sostuvo que a la fecha tienen sólo información “referencial” respecto a esta iniciativa y no la conocen en profundidad. Sin embargo, aseguró que están atentos frente a los eventuales impactos que pudiese tener, en especial en el entorno marino y las áreas productivas de los pescadores artesanales de la zona costera de La Higuera, por lo que están en la tarea de reunir todos los antecedentes técnicos respecto a una eventual contaminación o impacto sobre el medio ambiente.
A la fecha las aguas están tranquilas en Chungungo, demasiado apacibles para su gente, lo que podría cambiar en los próximos meses, cuando el puerto de Cruz Grande deje de ser una idea plasmada en miles de papeles y se convierta en una nueva instalación industrial en las costas de La Higuera, tal como lo fue durante gran parte del siglo XX.

Diario El Día
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