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El Salvador

09 de Agosto de 2012.- Ya los grupos ambientalistas habían planteado el problema: permitir la exploración minera es abrir una ventana para que luego venga la explotación minera, con el consiguiente daño ambiental.

Y con esta premisa iniciaron un movimiento antiminería, bajo la conducción de la Mesa contra la Minería, que poco, pero muy poco, ha calado en toda la ciudadanía, salvo los directamente afectados como algunas comunidades de Cabañas.

La lucha de la Mesa, por supuesto, no ha sido en vano. Por eso, que el Ministerio de Medio Ambiente y el Ministerio de Economía hayan presentado un anteproyecto de ley para no permitir la exploración minera, y por tanto, tampoco la explotación, es un gran paso para el medioambiente y, sobre todo, para garantizar la vida de los y las salvadoreñas.

«Este decreto se fundamenta en la evaluación ambiental estratégica, que se concluyó a finales del año pasado, la cual señala que debido a las condiciones de vulnerabilidad en El Salvador, no existen condiciones para desarrollar la minería metálica sin generar riesgos», dijo el Ministro de Medio Ambiente Herman Rosa Chávez.

Suficientemente documentado están los daños que la explotación minera ha dejado a este país desde que esa actividad se practicaba en el siglo pasado, en diferentes comunidades. A lo que tendríamos que agregar los casi nada recursos financieros y económicos para el país.
No faltarán los grupos de presión, para impedir que los diputados inicien el estudio del mencionado anteproyecto.
No faltarán los pronunciamientos de los medios a favor de la explotación de la minería metálica en el país.

Y tampoco faltarán las amenazas de interponer denuncias internacionales, como lo hizo la Pacific Rim, aludiendo que al no permitir la exploración y la explotación minera en El Salvador se viola el Tratado de Libre Comercio (TLC).

Por eso, hoy que el tema está en serio, en el plano legislativo, es necesario que no solo los que forman la Mesa contra la Minería Metálica se pronuncien, sino que debe convertirse en tema de nación. Es decir, cada salvadoreño y salvadoreño debe expresarse a favor de la mencionada ley.
Hay que presionar a los diputados de derecha, sobre todo a los areneros, para que acompañen en el estudio y aprobación de una ley que privilegiará la vida y no la muerte. Y es que los proyectos mineros, son verdaderamente proyectos de muerte.

DiarioCoLatino.com
Portal Minero