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Chile

Informe de Cochilco indica que entre los años 2001 y 2011, mientras la producción de cobre fino comerciable del país aumentó en un 11,1% -pasando de 4,7 millones a 5,3 millones de toneladas-, el consumo de energía total del sector minería del cobre creció un 59,6%, de 86.234 a 137.606 terajoules (unidad de medida energética).

02 de Agosto de 2012.- El envejecimiento de las faenas mineras está pasando la cuenta del sector, las que, para producir lo mismo, deben gastar más energía. Así lo revela un informe elaborado por la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco) en base a una encuesta realizada a actores de la industria.

El documento indica que entre los años 2001 y 2011, mientras la producción de cobre fino comerciable del país aumentó en un 11,1% -pasando de 4,7 millones a 5,3 millones de toneladas-, el consumo de energía total del sector minería del cobre creció un 59,6%, de 86.234 a 137.606 terajoules (unidad de medida energética).

De acuerdo a Cochilco, esta tendencia se irá acentuando a futuro por el envejecimiento de las minas actualmente en explotación. "El envejecimiento de las minas conlleva la disminución en la ley de los minerales extraídos, aumento de las distancias de acarreo, mayor dureza de los minerales, entre otros, los cuales son temas estructurales de la industria minera que se reflejan en un incremento de la intensidad de uso de energía, muy difícil de revertir con medidas de eficiencia energética", dice.

Mayor demanda energética en la principal industria chilena que se refleja en los números a nivel país. Por ejemplo, la participación de la minería del cobre en el consumo total final de energía en 2010 fue de un 9,4%.

El informe también señala que en la última década se observa un incremento en el consumo total de energía en cada una de las áreas del proceso de producción . Así, los trabajos en mina suben 117%, concentradora 67%, tratamiento de minerales lixiviables 56% y servicios en 15%.

Las únicas áreas donde presentan descensos son fundición y refinería electrolítica que han reducido su consumo en un 18% y 21%, respectivamente.

En 2011, el área productiva que demandó mayor energía fue la explotación minera (40%), seguida por la concentradora (25%) y el tratamiento de minerales lixiviables (21%).

Al analizar el consumo de energía eléctrica de la minería del cobre , destaca el hecho de que la concentración de minerales sulfurados consume prácticamente la mitad del total de la energía eléctrica consumida por el sector y ha mantenido su participación en torno al 45%. En período 2001-2011 el consumo de energía eléctrica en la concentradora aumentó en 69%.

Entre el 2001-2011, el consumo de combustibles creció 122% en la mina, debido a que las faenas que han entrado en operación en el período son de rajo abierto, y a que, a medida que avanza la explotación de este tipo de minas, las distancias y pendientes de acarreo, tanto de los minerales como de los materiales estériles van aumentando, con el consiguiente aumento de consumo de combustibles.

Directamente relacionado al consumo de combustibles en el sector (diésel, gas natural, carbón otros) deriva la emisión de los gases de efecto invernadero (GEI). En la última década hay un aumento de emisiones directas de GEI de 2,91 a 4,40 millones de TM CO {-2} equivalente, lo cual representa un incremento del 51%.

LSOL
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