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Guatemala

Cuando yo era joven, se trataba de la United Fruit Company, la cual explotaba a los trabajadores y la tierra de Guatemala con la llamada “bananera”.

31 de Mayo de 2012.- (MARGARITA CARRERA, desde Guatemala). Cuando yo era joven, se trataba de la United Fruit Company, la cual explotaba a los trabajadores y la tierra de Guatemala con la llamada “bananera”. Generalmente los gobiernos dictatoriales que hemos tenido en el pasado apoyaban las compañías extranjeras en perjuicio de nuestros pobladores y lugar en que habitamos. En la actualidad se trata de la contaminación que provoca la minería a cielo abierto y los daños que causa al medioambiente, al querer extraer oro.

El doctor en Ciencias Geológicas, de la Universidad de Texas, Estados Unidos, Robert Morán, ha estado en Guatemala para participar en dos foros sobre la extracción de oro. Su experiencia de 35 años le hace posible conocer a fondo el problema minero.

Muchos sostienen los beneficios que se pueden obtener de la actividad minera. Él observa que a pesar de las mejoras en algunas carreteras y puentes, la posibilidad de una mejor comunicación, suministro de agua, clínicas de salud y oportunidad para los comerciantes y otras mejoras, lo que se impone es lo negativo que ocasiona la minería a cielo abierto, utilizando el cianuro.

Porque el proceso consiste en arrancar rocas para triturarlas y quitarles el oro para lo cual se utiliza un veneno poderosísimo que es el cianuro. “El problema está en que al quebrar la roca quedan expuestos otros elementos químicos y, aún después del cierre de la mina, esos desperdicios quedan despidiendo sustancias que se combinan con la lluvia y pueden contaminar los mantos subterráneos”.

A la pregunta de si el cianuro, aún en lugares abiertos, puede causar algún daño, la respuesta es que “cuando las rocas son llevadas a la planta trituradora se les agregan químicos, como el cianuro, para desprender el oro, los desperdicios de este proceso llevan residuos y hay experiencias en las cuales esos desperdicios contaminan fuentes de agua y matan a los peces, incluso cuando los líquidos estén dentro de las normas de los países desarrollados”.

Si el cianuro no se destruye, la mayor parte de las formas químicas como el cianato y otros compuestos siguen siendo tóxicos, en especial para organismos selváticos, aunque esto no se vea a corto plazo.

El otro problema es el de la filtración, hasta ahora, nos dice el entrevistado, no ha visto que ninguna mina lo haga.

Lo que afecta más es que cuando se abre de tajo se usan explosivos, los cuales dejan residuos químicos en las paredes de las rocas, siendo los más comunes el nitrato y el amonio. Este último es tan tóxico para los organismos acuáticos, como el cianuro.

El derrame es otro riesgo que se corre, y muchas veces el costo para corregir esos daños es más de US$1 millón al año. Otro problema inmenso es que la minería compite con el campesino por el agua y suele quedarse con toda y no paga nada. Sobre todo si la extraen del suelo.

Otro problema es la gran cantidad de camiones que producen ruido y mueven mucho polvo con residuos químicos. También se da un alza de precios en la tierra.

Al preguntársele al entrevistado que si leyó el proyecto Marlin de Montana, contesta que sus 540 páginas son tan confusas y desorganizadas, que no dan una información básica.

Además los continuos ruidos por las explosiones al volar la roca, provocará pequeños sismos, a parte del ruido de cientos de camiones y maquinaria. Habrá mucho polvo, algo perjudicial desde todo punto de vista.

Me parece que con tal información, Guatemala no debería permitir que continuara trabajando la minería. Si queremos nuestra tierra hemos de organizarnos para obligar al Gobierno a que no permita contratar a ninguno de estos monstruos.

Ya estamos cansados de tanta explotación. Los que salen perdiendo más, como siempre, son los pobres que tanto abundan.

Prensalibre.com
Portal Minero