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Chile

Aunque el surgimiento del shale gas podría revertir el escenario, es un hecho que la producción de hidrocarburos en la región más austral del país no fue ni de lejos lo que se proyectaba cuando se licitaron las zonas de exploración.

22 de Mayo de 2012.- Esto, a pesar del gran interés que manifestaron las compañías que participaron del proceso de licitación de contratos especiales de operación petrolera (CEOP) en 2007, cuando el gobierno lanzó el plan para fomentar las exploraciones de hidrocarburos en la región más austral del país.

Entonces, y teniendo como antecedentes la crisis del gas a causa de la falta de suministro del recurso desde Argentina y la expectativa de nuevos hallazgos, el gobierno de la entonces presidenta Bachelet llevó adelante una licitación internacional para traspasar nueve bloques exploratorios, en los que las empresas adjudicatarias se comprometerían a materializar inversiones para los procesos de exploración, lo que aseguraba, al menos, un gasto de US$267 millones en cinco años.

Sin embargo, las compañías exploratorias se encontraron con una serie de inconvenientes que no les permitían extraer, de una manera economicamente viable, los recursos. Por esta razón, comenzaron un proceso de desinversión de estos bloques, lo que ha permitido la consolidación de dos grandes operadores en Magallanes: Wintershall y Methanex.

Una de las primeras en salir fue IPR Manas Energia, que se quedó con el bloque Tranquilo, en Magallanes. En 2008, apenas un año después de su adjudicación, decidió traspasarlo a “un grupo de empresas locales”, pues el yacimiento no era del tamaño esperado.

LAS QUE SIGUEN

Sin embargo, el año pasado se formó un consorcio que incluye a las empersas Geopark, Wintershall y Methanex, las que comenzaron un proceso de perforaciones con un costo de US$12 millones, del cual aún no se tienen novedades.

Otro caso bullado fue la salida de la francesa Total, que pese a quedarse con los derechos de exploración del bloque Otway, finalmente se desistió, obligando al Ejecutivo a relicitar la zona, otorgándose, nuevamente, a Geopark y Methanex.

La empresa que sí ha avanzado es Greymouth, de capitales neocelandeses, que constituyó la filial Petromagallanes, a cargo de bloques en Porvenir, Brótula, Isla Magdalena y Caupolicán, aunque recién el año pasado inició los procesos de perforación, tras conseguir todos los permisos y cerrar los contratos con el gobierno para operar.

Lo ocurrido con Greymouth pone de manifiesto uno de los principales escollos con los que se encontraron las compañías que participaron en estas licitaciones, y que fueron las demoras para obtener los permisos y acceder a la firma de contratos con el Estado de Chile, que es el propietario, en último término, de los bloques.

También está la escasez de recursos, pues las petroleras están buscando yacimientos de gran tamaño, como los ubicados en Argentina. Sin embargo, a la fecha no ha sido posible acceder a ellos, pues del lado chileno no existe tal cantidad del recurso.

ESPERANDO EL SHALE GAS
En el sector petrolero se plantea que el shale gas o gas de esquisto podría ser la salvación de este sector, pues con nuevas tecnologías es posible acceder a hidrocarburos que no se conocían, más que duplicando las capacidades de producción del país.

Pero ya hay algunas empresas que han dado señales en sentido contrario. La norteamericana Apache decidió llevar sus equipos a Estados Unidos, donde sí existe certeza de la existencia de shale gas, contrario a lo que ocurre en Chile.

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